DESEO DE PABLO DE VISITAR ROMA Romanos 1:8-15
“Rogando
que de alguna manera tenga al fin, por la voluntad de Dios, un próspero viaje
para ir a vosotros.” Rom. 1:10
INTRODUCCIÓN
La iglesia en Roma muy
probablemente surgió en el pentecostés, producto del sermón del apóstol Pedro
donde se convirtieron alrededor de tres mil personas. No obstante, a la
prominencia que tenía la ciudad de Roma en aquel momento en el mundo gentil,
Pablo aún no la visitaba.
Por esta causa, el apóstol
Pablo planea visitar la iglesia en Roma, probablemente durante su viaje a
España, buscando confirmarla y fortalecerla con el Evangelio que no es más que
la “Buena Noticia de Salvación” y que en el aquel momento denotaba victoria y
esperanza para toda la comunidad cristiana.
PABLO AGRADECE A DIOS
“doy gracias a mi Dios
mediante Jesucristo” Vv.8
Notemos que el apóstol Pablo
inicia dando gracias a Dios mediante
Jesucristo. Esto es significativo, porque la figura central del Evangelio
es Cristo, presentándolo acá como el mediador entre Dios y los hombres, también
1 de Timoteo 2:5 hace la misma
mención; para recibir además, la Gracia
de Él. Rom.1:7
De manera que para intereses
de los destinatarios (cristianos judíos
y gentiles) Pablo resalta que en el evangelio no necesitamos a otra
persona, ritual o dioses que únicamente Jesucristo.
Solo Cristo es el Mediador
“vuestra fe se divulga por todo el mundo.”
Vv.8
Pablo agradece a Dios que la
fe de los cristianos en Roma se divulga por todo el mundo, es decir; muy
probablemente vista y comprobada por los visitantes de la capital, que pasaban
por la zona o simplemente se hospedaban allí, de esa manera pudo propagarse la
fe de ellos.
Pero, ¿por qué la fe y no
las obras? Pablo resalta la fe en esta epístola como la clave para la salvación
Rom. 1:17, y más ampliamente explica
en otras epístolas que ella produce obras que agradan a Dios. Así que si no tienes una fe genuina en
Cristo, todo lo que hagas en este mundo no tendrá sentido. Nuestra fe debe ser divulgada y no escondida.
PABLO INTERCEDE
CONSTANTEMENTE
“Porque testigo me es Dios” Vv.9
Pablo habla de Dios como su
testigo al expresarle constantemente en sus oraciones su deseo de visitar la
Iglesia en Roma; pero también al servirle de corazón. Dios no solo es el
testigo de nuestras oraciones sino también de nuestras obras, Él ve lo que
hacemos y cómo lo hacemos; evaluando incluso nuestra intención. Dios es nuestro testigo en todo momento
“por la voluntad de Dios, un
próspero viaje para ir a vosotros.” Vv.10
Pablo espera poder ir a Roma
según la voluntad de Dios. Aunque el apóstol tenía muchos deseos de ir Roma, él
prefiere esperar la voluntad de Dios para confirmar su viaje. Nuestros deseos no pueden estar por encima
de la voluntad de Dios.
RAZONES DE PABLO PARA IR A
ROMA
“a fin de que seáis
confirmados;” Vv.11
Aunque los creyentes en Roma
expresaban su fe abiertamente, aun así ellos necesitaban ser confirmados; para
eso Pablo desea ir para compartir con ellos el ejercicio de un don,
probablemente el de Evangelizar o alguno relacionado a la enseñanza.
“para ser mutuamente
confortados por la fe que nos es común a vosotros y a mí.” Vv.12
El apóstol aclara que no
desea enseñorearse de ellos sino más bien confortarse mutuamente, es decir,
beneficiarse juntos. Todos en la iglesia tienen algo que dar y todos podemos beneficiarnos
con aquello.
“para tener también entre
vosotros algún fruto” Vv.13
Otra razón de Pablo para ir
a Roma, es tener entre ellos algún fruto, como iglesias sólidas en las regiones
pobladas por los gentiles, recordemos que el apóstol fue llamado a predicar el
Evangelio a gentiles. Acá en estas líneas honra su ministerio.
“anunciaros el evangelio”
Vv.15
Es importante mencionar acá
el versículo 14 “A griegos y a no griegos, a sabios y a no sabios soy deudor.” para
entender el nivel de compromiso de Pablo con el Evangelio, él deseaba ir a Roma
para predicar el Evangelio y de esta manera abarcar zonas donde no se había predicado
antes. En este caso Roma, la capital del imperio y una región importante para
esta causa.
“Pues si anuncio el
evangelio, no tengo por qué gloriarme; porque me es impuesta necesidad; y ¡ay
de mí si no anunciare el evangelio!” 1 de Corintios 9:16
CONCLUSIÓN
Pablo nos muestra un buen
ejemplo de amor por otros hermanos en la fe, él se alegró y agradeció a Dios
por el triunfo de los cristianos en Roma al ser reconocidos por su fe. ¿Nos
alegramos y agradecemos a Dios por los triunfos de otros hermanos en la fe?
Pablo oró por ellos
constantemente a Dios con la esperanza de algún día visitarlos. ¿Oramos a Dios
constantemente por otros y deseamos visitarlos para fortalecernos mutuamente?
El apóstol mostró compromiso
por el Evangelio deseando ir aún en regiones lejanas de su hogar ¿Realmente
estamos comprometidos con la obra de Dios y con la predicación del Evangelio? ¿Le
hemos compartido el Evangelio a alguien en nuestro alrededor?
Comentarios
Publicar un comentario