EL LLAMADO DE DIOS Éxodo 3:4
“Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza,
y dijo: ¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí.” Éxodo 3:4
Introducción
Dios nos llama
a todos en diferentes momentos y por razones distintas, es nuestro deber
identificar ese llamado para responder oportunamente. Por eso quiero
desarrollar varios aspectos acerca del llamado de Dios:
1.
Dios puede llamarte en cualquier circunstancia de tu vida
"Apacentando
Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a
través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios."
Éxodo 3:1
Moisés
tenía ochenta años, de los cuales cuarenta llevaba en la tierra de Madián;
donde se dedicaba al trabajo de pastor y en ese momento se encontraba en el
Monte Horeb, posiblemente en búsqueda de descanso para sus ovejas y él mismo.
Ya
Moisés no era la misma persona que había salido de Egipto hace cuarenta años.
Algunos comentaristas indican que Moisés estaba dispuesto a pasar sus últimos
días en Madián; sin embargo, fue allí en ese lugar y bajo esa circunstancia que
Dios lo llamó. Moisés no estaba haciendo nada extraordinario, ni estaba en un
lugar nuevo para él, pero aún así Dios lo llamó.
Dios
nos llama en cualquier circunstancia de nuestras vidas y por lo general lo hace
de estas dos formas:
1.2.
El llamado al Evangelio
Dios te llama para que
le conozcas realmente
"Y se le apareció
el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y
vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía." Éxodo 3:2
Moisés
centra su atención en un árbol que estaba prendido en fuego, pero lo que
realmente llamaba su atención era que el árbol no se consumía. Delante de sus
ojos estaba una manifestación del Dios verdadero.
Seguramente
la madre de Moisés le enseñó acerca de Dios y también su suegro Jetro; pues eran
descendientes de Abraham, pero toda esa información cobraría sentido, cuando él
mismo pudiera comprobar y conocer al Dios verdadero. Sin duda ese fue el momento más importante de
la vida de Moisés.
Tú puedes tener una información acerca de Dios, pero si aún no le
has conocido de manera personal esa información está incompleta. Si el
conocimiento que tienes de Dios no es lo suficientemente fuerte como para
cambiar tu vida es porque aún no le conoces.
Dios te
llama para que le sigas
“Entonces
Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no
se quema.”
(Éxodo 3:3)
El impacto de haber
conocido al Dios verdadero, provocó en Moisés un impulso de ir en pos de
Él, dejando todo lo que estaba haciendo en el momento. El llamado al Evangelio
consiste en que nosotros abandonemos el pecado para seguir a Cristo, seguir a
Dios.
“Y el que no
lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.” Lucas 14:27 El sentido de esto es
renunciar a todas aquellas cosas que nos impiden seguir a Cristo.
Dios te
llama para hablarte
“Viendo
Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios de en medio de la zarza, y dijo:
¡Moisés, Moisés! Y él respondió: Heme aquí. Y dijo: No te acerques; quita tu
calzado de tus pies, porque el lugar en que tú estás, tierra santa es. Y dijo:
Yo soy el Dios de tu padre, Dios de Abraham, Dios de Isaac, y Dios de Jacob.
Entonces Moisés cubrió su rostro, porque tuvo miedo de mirar a Dios. Dijo luego
Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído
su clamor a causa de sus exactores; pues he conocido sus angustias,” Éxodo 3: 4-7
Dios vio que Moisés se acercaba a él, mejor dicho vio su interés y
deseo de buscarle, y le habló.
Hoy sigue hablando Dios por medio de Su palabra inspirada y puesta
en nuestras manos. Aún así muchos no la leen con disciplina, no se congregan ni
oran; pero sí quieren que Dios les
hablé, pero Él no lo va hacer a menos que le sigan de todo corazón.
Alguien dijo: ¿Quieres que Dios te hable mucho? Lee mucho la
Biblia
Dios te llama para
ayudarte
“y he descendido para
librarlos de mano de los egipcios, y sacarlos de aquella tierra a una tierra
buena y ancha, a tierra que fluye leche y miel, a los lugares del cananeo, del
heteo, del amorreo, del ferezeo, del heveo y del jebuseo. El clamor, pues, de los
hijos de Israel ha venido delante de mí, y también he visto la opresión con que
los egipcios los oprimen” Éxodo 3:8-9
El
pueblo de Israel se encontraba viviendo en Egipto como esclavos por más de
cuatrocientos años, Moisés ya era anciano y estaba resignado a vivir sus
últimos días en Madián. Era probable que por sus estilos de vida nadie se interesara
por ellos, pero Dios le dice a Moisés que quería ayudarlos, porque estaba consciente de sus problemas.
A
veces llegamos a pensar que estamos solos y que a nadie le importa nuestra
vida, pero no es así; porque Dios está consciente de nuestra situación y quiere
ayudarnos, ofreciéndonos la Salvación y Vida Eterna en Cristo Jesús.
Dios
llamó a Moisés, porque quería ayudarlo, y no solamente a él, sino también a su
pueblo y familia. Dios quiere ayudar a nuestra familia y país, por eso nos
llama.
1.3.
El llamado al Servicio
“Ven, por tanto, ahora,
y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de
Israel.” Éxodo 3:10
Finalmente
Dios le muestra a Moisés su plan para salvar a su pueblo, para cumplirlo,
él debía ir ante Faraón.
Que
se podía imaginar Moisés que en su condición podría desempeñar semejante tarea,
pero así es Dios; Él quiere usarte en sus propósitos y en beneficio de Su obra.
Conclusión
Dios
está llamando a todas las personas sin distinción, Él tiene un plan para salvar
a toda la humanidad del pecado y sus consecuencias; pero es tu decisión atender
Su llamado y rendirte a Él para conocerle realmente; toma en cuenta que tu oportunidad
de contestar Su llamado es en vida, luego ya no habrá oportunidad de hacerlo.
Dios te bendiga
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